La cultura, todo o que hay que saber
Punto de lectura, 2006
Hablar de cultura, al menos de unos años para acá es un tema espinoso, no por evitarlo, sino por no saber con certeza qué puede ser lo relevante, lo que hay que destacar, lo que incluso pueda interesar a públicos cada vez menos interesados en lo que tenga cinco años de pasado.
Una opción que puede ser de utilidad para muchos de los que andamos interesados en trasmitir ideas es La cultura, todo lo que hay que saber, del ensayista Dietrich Schwanitz, autor que de manera sencilla, desinhibida y amena narra lo que hay que saber de la cultura… en Occidente.
Schwanitz (Werne 1940-Hartheim 2004) divide su texto en dos secciones, la histórica-cultural y la que dota al lector de los códigos culturales que hay que aplicar si queremos pasar por cuidadanos del mundo.
Una opción que puede ser de utilidad para muchos de los que andamos interesados en trasmitir ideas es La cultura, todo lo que hay que saber, del ensayista Dietrich Schwanitz, autor que de manera sencilla, desinhibida y amena narra lo que hay que saber de la cultura… en Occidente.
Schwanitz (Werne 1940-Hartheim 2004) divide su texto en dos secciones, la histórica-cultural y la que dota al lector de los códigos culturales que hay que aplicar si queremos pasar por cuidadanos del mundo.
El ensayo inicia con una descripción muy entretenida de la mitología griega y llega hasta los principales hechos del año 2000 (salta a la vista que su obra original no alcanzó a contemplar los ataques del 11 de septiembre en Nueva York).
¿Cuál es el valor de este relato histórico?, el establecer una relación de inicio y fin en los Balcanes, región donde las bases del pensamiento y de las conquistas militares han tenido su inicio y fin para Occidente. Donde se va tejiendo la forma en que el feudalismo se afianzó, el que surgieran imperios, invasiones que a la fecha siguen siendo temas abiertos, modos y comportamientos sociales que encientran explicación.
¿Cuál es el valor de este relato histórico?, el establecer una relación de inicio y fin en los Balcanes, región donde las bases del pensamiento y de las conquistas militares han tenido su inicio y fin para Occidente. Donde se va tejiendo la forma en que el feudalismo se afianzó, el que surgieran imperios, invasiones que a la fecha siguen siendo temas abiertos, modos y comportamientos sociales que encientran explicación.
La primera parte de este libro también contempla una descripción quizá breve, pero muy oportuna para cualquier persona que necesita un ABC de la cultura, un ¿por dónde empiezo?, ¿qué es lo que debo considerar?, ¿qué es lo que no debo pasar por alto?, como dice su obra todo lo que hay que saber: Literatura, arte, música, filosofía, ideología dominantes, incluso visiones sobre la historia y debate del sexo.
Schwanitz quiere exponer los atributos de la aventura europea, y sin ánimos de demeritar su obra-testamento, no dejo de desatacar que hubiera sido muy oportuno el que también se considerara el aporte de Oriente. Desde luego no se pretende decir que no sabía nada de ello, sólo que sí destaca el hecho de que pareciera que Europa ha sido el gran motor de la humanidad, ¿será esto cierto?, ¿o es que Europa ha sabido aprovechar y arrebatar protagonismo a Asia y a la siempre sufrida y arrasada África?, eso sin contar el gran caos que cultivó en América.
La segunda sección del ensayo destaca temas como la comprensión del lenguaje, los libros y la escritura, la geopolítica del hombre y de la mujer, algunas ideas sobre la inteligencia, el talento y la creatividad, así como dos apartados que pueden parecer muy obvios, pero que para un joven lector pueden orientarlo fácilmente: lo que hay que saber y lo que no conviene saber de la lectura.
Quizá esta parte sea, para una persona ya adentrada en los códigos culturales, un tanto pesada, digamos que es como un área común donde muchas cosas se infieren, donde mucho de lo descrito ya se aplica, pero un lector joven puede encontrar muchas ideas que puede encontrar atractivas: pueden motivarlo a buscar las fuentes directas, a sentir deseos de leer un clásico que ha sido descrito, de echarse un clavado en la mitología griega y ver la cantidad de erotismo, perversión y lujuria en que se funda nuestra cultura, no olvidar, occidental.
La obra de Schwanitz incluye cronologías, un listado de libros clásicos que no hay que dejar de leer, fragmentos de obras de teatro, un sumario de los temas, en fin, bastante información para actualizarse, para descubrir que practicamente todo lo que tenemos en la actualidad no es más que una copia (y en ocasiones bastante grosera).
Schwanitz, maestro de literatura en la Universidad de Hamburgo y autor de títulos como 'Der Zirkel' (1999), una novela negra en clave de humor crítica del sistema educativo y 'Der Campus', una novela con la universidad como telón de fondo, hace un recorrido ameno por el espectro cultural de Occidente, da pistas al lector de qué es lo que vale la pena, indica algunos tips si queremos pasar por enterados en alguna cena familiar (esos datos que pueden exhibir a cualquier cuñado fantoche), o simplemente confirmar que no andamos por un rumbo tan equivocado en cuanto a criterios estéticos.
Schwanitz, maestro de literatura en la Universidad de Hamburgo y autor de títulos como 'Der Zirkel' (1999), una novela negra en clave de humor crítica del sistema educativo y 'Der Campus', una novela con la universidad como telón de fondo, hace un recorrido ameno por el espectro cultural de Occidente, da pistas al lector de qué es lo que vale la pena, indica algunos tips si queremos pasar por enterados en alguna cena familiar (esos datos que pueden exhibir a cualquier cuñado fantoche), o simplemente confirmar que no andamos por un rumbo tan equivocado en cuanto a criterios estéticos.
No deja de ser paradójico el que una persona que tanto se interesó en la cultura y en el fenómeno social fuera encontrado muerto en su domicilio después de varios días, pero qué se le va hacer, ya lo dijo Chaplin: El tiempo es el mejor autor, pues siempre elige el fin adecuado. Espero que leer las obras de Schwanitz sea una grato reencuentro con las cosas nobles que también puede hacer el ser humano.

2 comentarios:
Pues se ve que es un excelente libro. Tendré que conseguirlo. Aunque para ser sincero no creo que sea pronto. Esto principalmente a dos poderosos motivos, que no son los que tu perversa mente piensa.
El primero se trata de un juramento que le hice a mi mujer ahora que anduvimos de gastalones en la FIL de Guadalajara, que en dos años no volvería a comprar un sólo libro. Y que me mantendré con los que tengo en lista de espera que no son pocos.
Y por otra, no menos importante, es que estamos esperando un bebé para mediados de año, por lo que el dinero que tendría destinado a libros se irá en cuna y biberones.
Un abrazo, y ojalá que consigas la película de La guía del viajero intergaláctico. Verás que es una verdadera joya, y que gracias a tu inteligente mirada te hará privarte de la risa.
También te deseo buen inicio de cuatrimestre y aprovecho para preguntarte, quién es la coordinadora de Comunicación en Atizapán, pues estoy pensando en ir a dejar mi curriculum por allá, ya que acá en Cuitláhuac las cosas están cada vez más densas.
Hola:
Antes que nada, mil felicidades por tan buena, grata y alentadora noticia de tu descencendia. Salud, suerte, abundancia y larga vida para tu futuro heredero, como para tu señora, sobre todo a ella por aguantar tus fanatismos literarios.
Me da mucha pena que las cosas sigan como sigen en Cuitláhuac, pero bueno, qué le vamos a hacer. Puedes buscar a Susana Hernández, es una persona muy capaz, empeñosa y me parece que de confianza, te puedo decir que es notable contraste con el sujeto que conocemos en común.
Por favor, extiende mi saludo a todos los perros de reserva, y diles que a ver si ya se ponen a escribir, digo, sería buena onda, ¿no?
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