lunes, 14 de abril de 2008

El temor de aplicar la ley


La canción del verdugo
Norman Mailer
Anagrama 1995


La canción del verdugo es la obra más emblemática de Norman Mailer, con ella ganó un premio Pulitzer(1980), y sin embargo, no puedo decir que me haya cautivado el relato, sin que ello signifique que demerite sus valores narrativos y de investigación.

Norman Mailer (1923-2007) está a la altura de Truman Capote como creadores de la novela literaria. Se podría decir que A sangre fría es la obra más famosa de este género literario-informativo, pero la historia de Mailer se enfoca en un aspecto más complicado: el sentenciado a muerte que está conforme y de acuerdo con su castigo.

Los hecho, es decir, el motor de toda la investigación, es el doble asesinato que Gary Gilmore efectuó en la ciudad mormona de Orem, ya desde ahí se tiene el acceso a una historia que vale la pena investigar: en una ciudad tranquila, ordenada, de tinte conservador se registran un par se asesinatos cometidos con una frialdad elocuente, lo que deriva en una sentencia de pena de muerte.

La obra de Mailer es un profundo ejercicio de investigación, de horas y horas de entrevistas, de contactar a testigos, implicados, amigos, familiares y un sin fin de detalles que van dando forma al libro, y es ahí donde entro en paradoja. El relato, me parece, por momentos es abundante en detalles, muchos de ellos no sé hasta qué punto necesarios, mientras que otras situaciones siento que fui víctima de la traducción del libro.

En el lenguaje que empleamos en México es difícil escuchar que una pareja folla, o que un guardia es un “tomate”, vamos, esto no quiere decir que el libro se torne incomprensible, el contexto es evidente, pero en cierta manera no permite que el texto resulte tan próximo, al menos eso ocurrió en mi caso.

¿Los méritos del relato?, el ser una evidencia para cualquier estudiante de periodismo y comunicación que antes de pensar en cómo retrata ante la cámara está el saber investigar, entrevistar y armar un historia. También destaca la tesis que me parece la más relevante de la narración: la sociedad establece reglas no para ser aplicadas, sino para ser apeladas, y eventualmente aligeradas, como si se tratara de un órgano superior, un gran hermano que amenaza con un garrote, pero que el fondo desea súplicas para verse generoso (y así ocultar su cobardía o incapacidad para aplicar su misma ley).

Este razonamiento se sostiene en el hecho de que el asesino Gary Gilmore no apeló su sentencia, no cuestionó el proceso, y es más solicitó que se aplicara la pena de muerte lo más pronto posible y por medio de un fusilamiento, todo ello sostenido en la idea del karma y la compensación de hechos para poner fin a una vida estéril y absurda. Se podría decir que Gilmeore será la encarnación de ese vaquero que bien adentro del siglo XX exige que sea castigado por sus fechorías con entereza, algo que el Estado parece no comprender, parte de los dilemas jurídicos están en reconocer la “obligación” que debería manifestar todo sentenciado de apelar su sentencia para conmutarla a una amable cadena perpetua.

A lo largo del relato de Mailer va formando un perfil de los protagonistas: Gary como el eventual asesino, Nicole como la pareja-amante de Gary, Brenda como la prima que funge como conciencia de Gary, y así vamos descubriendo la relación con vecinos, abogados, guardias, compañeros de presidio, y paulatinamente se va exponiendo el tejido social y la forma en que una pena de muerte es una derrota para uin sistema “civilizado”.

Diversas aventuras de abuso y de angaño enmarcan la forma de ser de Gary, Nicole será algo así como la representación de la ansiedad, de la vida sin destino, de la melancolía y demás sentimientos alejados de la felicidad. Los habitantes Orem como esa sociedad bonita en la que de pronto resulta que hay un asesino entre ellos, y por si fuera poco
, el papel que los medios de comunicación cumplen tan comúnmente en estos días: hacer del presidiario una celebridad de la cual hay que aprovechar correspondencia, pertenencias, biografía, vamos, todala basura que ahora nos resulta tan cotidiana. Mailer hace de La canción del verdugo una especie de profesía

Sí, La canción del verdugo es un buen relato, expone de manera intersante lo que es un sistema de justicia que no busca eso, sino la súplica de perdón, y donde los personajes que conocemos encuadran a la perfección con la desesperanza, la soledad, y a la vez el contacto con sentimientos pasionales muy fuertes, tanto como para crear pactos suicidas.

En sus pocas más de 550 hojas, La canción del verdugo es una oportunidad de echar un vistazo a la sociedad semi rural estadounidense de la década de 1970, actitudes que dudo se hayan disipado a poco más de 30 años de registrados los hechos
.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my blog, it is about the Livros e Revistas, I hope you enjoy. The address is http://livros-e-revistas.blogspot.com. A hug.